Texto e Hipertexto
Reflexión
Para
iniciar quiero citar algunos de los elementos que en lo personal son
fundamentales en la lectura, los cuales son los siguientes;
las aportaciones de las lingüísticas del uso y de las
teorías socioconstructivistas sobre el aprendizaje cultural, los enfoques
comunicativos de la educación lingüística insisten desde los años setenta del
siglo pasado en la idea de que el objetivo esencial de la educación lingüística
es el aprendizaje
escolar de competencias comunicativas (el aprendizaje
de un saber hacer cosas con las palabras) y no sólo la adquisición —casi
siempre efímera— de cierto conocimiento académico sobre la lengua (el
aprendizaje de un saber sobre las palabras) cuyo sentido comienza y concluye a
menudo dentro de los muros escolares (Lomas, 1999).
Toca ahora tener en cuenta el auge de las tecnologías
informáticas y de los soportes multimedia. Ordenadores, Internet, videojuegos,
CD y DVD, telefonía móvil, tabletas, televisión digital, webs de información,
unidades de memoria, libros electrónicos y tiendas virtuales invaden los
hogares, ocupan el ocio de las personas y construyen otras vías de acceso al
aprendizaje y al conocimiento,
a la vez que abren las puertas a otras formas de
comunicación y de intercambio entre las personas (mensajes SMS,
“conversaciones” en chats, foros y videoconferencias, correo electrónico,
blogs, redes sociales y comunidades virtuales como MySpace, Facebook, Twitter,
Linkedin o Tuenti...). El léxico de la lengua se hace eco de esa invasión sin tregua
de tecnologías, hipertextos y vínculos dejando lugar a una jerga (inundada de
anglicismos) en la que se entremezclan fotologs, descargas, hackers, webs,
links, intranet, wikis, mail, spam, avatares, vídeos, messenger, adsl, bloggers
y tags. ¿Cómo sobrevivir en estos tiempos revueltos sin la ayuda de Google,
Yahoo o Hotmail? ¿Cómo vivir sin YouTube, Skipe, Wikipedia y Spotify? ¿Cómo
viajar sin el Iphone, el Ipad, el IPED, el GPS y el portátil de última
generación? ¿Cómo ir a un lugar sin saber antes si dispone de conexión wifi?
¿Cómo elegir entre Explorer, Firefox o Safari? ¿Windows, Mac Os o Linux?
Una tercera parte de la población mundial es ya
“internauta”.
Facebook ha conectado en apenas dos años a sesenta
millones de personas. Internet alberga en la actualidad unos 120 millones de
blogs. Cada día vemos en YouTube en torno a 1900 millones de videos mientras,
de una manera lícita o ilícita, también a diario se descargan millones de
libros, películas, músicas e imágenes.
Sin embargo, no estamos sólo ante tremendas
innovaciones con respecto a los canales tradicionales de transmisión y de
almacenamiento de la información, sino también, y sobre todo, ante un cambio
ineludible en las vías de acceso al conocimiento cultural, en las formas del
aprendizaje escolar y social, en la transmisión de la comunicación y, en
definitiva, en los hábitos cotidianos y en las maneras de pensar y de actuar de
los seres humanos en las sociedades actuales. Porque hoy, gracias a las casi
ilimitadas posibilidades de almacenar y de transmitir la información que nos
ofrecen las tecnologías digitales, en las sociedades avanzadas la información
no es ya un bien escaso. Por el contrario, ahora lo que sobra es información.
Como señala Pierre Lévy en El segundo diluvio, hoy nos ahogamos en un océano de información.
Una vez que he citado lo anterior, la reflexión radica en que hoy en
día es bien sabido que las nuevas generaciones de alumnos que tenemos y que
hemos de tener estarán regidos por una forma muy distinta de obtener y entender
los conceptos que se les aportan dentro de las aulas (algo muy distinto a como
nosotros aprendimos). De la misma forma nosotros como docentes debemos de
prepararnos para poder interactuar y convivir con dicha oleada de jóvenes
bachilleres; ya que en nosotros se centra gran parte de mostrarles el uso
adecuado de las TICs, hacerles ver de qué forma ayudan a su formación
académica, profesional, laboral y social; quitarles la idea de que solo son una
herramienta de entretenimiento, ocio y quizá hasta lujo (o quien no se ha
comprado un dispositivo electrónico solo por lujo y/o moda y que ni siquiera
usa ni el 10% de las tareas que puede hacer con dicho aparato.)
Exhortemos a los jóvenes a ocupar las tecnologías en pro de su
bienestar y que fueron creadas para ayudar al hombre mas no para hacerlos
inútiles.
Sin mas por el momento quedo de Uds. Compañeros docentes.
