martes, 28 de enero de 2014

TEXTO E HIPERTEXTO

Texto e Hipertexto

Reflexión

Para iniciar quiero citar algunos de los elementos que en lo personal son fundamentales en la lectura, los cuales son los siguientes;
las aportaciones de las lingüísticas del uso y de las teorías socioconstructivistas sobre el aprendizaje cultural, los enfoques comunicativos de la educación lingüística insisten desde los años setenta del siglo pasado en la idea de que el objetivo esencial de la educación lingüística es el aprendizaje
escolar de competencias comunicativas (el aprendizaje de un saber hacer cosas con las palabras) y no sólo la adquisición —casi siempre efímera— de cierto conocimiento académico sobre la lengua (el aprendizaje de un saber sobre las palabras) cuyo sentido comienza y concluye a menudo dentro de los muros escolares (Lomas, 1999).
Toca ahora tener en cuenta el auge de las tecnologías informáticas y de los soportes multimedia. Ordenadores, Internet, videojuegos, CD y DVD, telefonía móvil, tabletas, televisión digital, webs de información, unidades de memoria, libros electrónicos y tiendas virtuales invaden los hogares, ocupan el ocio de las personas y construyen otras vías de acceso al aprendizaje y al conocimiento,
a la vez que abren las puertas a otras formas de comunicación y de intercambio entre las personas (mensajes SMS, “conversaciones” en chats, foros y videoconferencias, correo electrónico, blogs, redes sociales y comunidades virtuales como MySpace, Facebook, Twitter, Linkedin o Tuenti...). El léxico de la lengua se hace eco de esa invasión sin tregua de tecnologías, hipertextos y vínculos dejando lugar a una jerga (inundada de anglicismos) en la que se entremezclan fotologs, descargas, hackers, webs, links, intranet, wikis, mail, spam, avatares, vídeos, messenger, adsl, bloggers y tags. ¿Cómo sobrevivir en estos tiempos revueltos sin la ayuda de Google, Yahoo o Hotmail? ¿Cómo vivir sin YouTube, Skipe, Wikipedia y Spotify? ¿Cómo viajar sin el Iphone, el Ipad, el IPED, el GPS y el portátil de última generación? ¿Cómo ir a un lugar sin saber antes si dispone de conexión wifi? ¿Cómo elegir entre Explorer, Firefox o Safari? ¿Windows, Mac Os o Linux?
Una tercera parte de la población mundial es ya “internauta”.
Facebook ha conectado en apenas dos años a sesenta millones de personas. Internet alberga en la actualidad unos 120 millones de blogs. Cada día vemos en YouTube en torno a 1900 millones de videos mientras, de una manera lícita o ilícita, también a diario se descargan millones de libros, películas, músicas e imágenes.
Sin embargo, no estamos sólo ante tremendas innovaciones con respecto a los canales tradicionales de transmisión y de almacenamiento de la información, sino también, y sobre todo, ante un cambio ineludible en las vías de acceso al conocimiento cultural, en las formas del aprendizaje escolar y social, en la transmisión de la comunicación y, en definitiva, en los hábitos cotidianos y en las maneras de pensar y de actuar de los seres humanos en las sociedades actuales. Porque hoy, gracias a las casi ilimitadas posibilidades de almacenar y de transmitir la información que nos ofrecen las tecnologías digitales, en las sociedades avanzadas la información no es ya un bien escaso. Por el contrario, ahora lo que sobra es información. Como señala Pierre Lévy en El segundo diluvio, hoy nos ahogamos en un océano de información.

Una vez que he citado lo anterior, la reflexión radica en que hoy en día es bien sabido que las nuevas generaciones de alumnos que tenemos y que hemos de tener estarán regidos por una forma muy distinta de obtener y entender los conceptos que se les aportan dentro de las aulas (algo muy distinto a como nosotros aprendimos). De la misma forma nosotros como docentes debemos de prepararnos para poder interactuar y convivir con dicha oleada de jóvenes bachilleres; ya que en nosotros se centra gran parte de mostrarles el uso adecuado de las TICs, hacerles ver de qué forma ayudan a su formación académica, profesional, laboral y social; quitarles la idea de que solo son una herramienta de entretenimiento, ocio y quizá hasta lujo (o quien no se ha comprado un dispositivo electrónico solo por lujo y/o moda y que ni siquiera usa ni el 10% de las tareas que puede hacer con dicho aparato.)
Exhortemos a los jóvenes a ocupar las tecnologías en pro de su bienestar y que fueron creadas para ayudar al hombre mas no para hacerlos inútiles.

Sin mas por el momento quedo de Uds. Compañeros docentes. 

3 comentarios:

  1. buenas noches compañero pablo:
    Muy de acuerdo con tus reflixiones, me parecen que dan en el clavo con tus afirmaciones.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Que bien que compartas mis puntos de vista, sin generaciones nuevas y hay estar preparados lo mayor posible para afrontar el reto...

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    2. Que bien que compartas mis puntos de vista, sin generaciones nuevas y hay estar preparados lo mayor posible para afrontar el reto...

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